Desgraciadamente la información, tan necesaria, tan importante para hacernos libres y para crear sociedades democráticas que puedan desarrollarse en verdadera libertad, es en ocasiones un bien con el que comerciar. Y como todo producto que se precie, se ha de publicitar. En ese proceso hay ocasiones en que se adorna, se decora, se le da notoriedad y como consecuencia de todo ello deja de ser fiel al que debiera ser su verdadero cometido: informar.
Lástima que en ocasiones la información sea esto: un producto de consumo. A veces me pregunto: ¿Se pueden llenar hojas y hojas de información deportiva en una semana en la que no ha ocurrido nada?. Pues lo cierto es que no, y sin embargo se hace. Se hace a base de agrandar las noticias carentes de relevancia, de dar notoriedad a lo que no la tiene y a base de manipular la información al antojo de los que mandan sobre periodistas, fotógrafos, escritores y otros muchos profesionales que se ven abocados a la triste realidad de que la información es hoy por hoy en muchas ocasiones un producto de consumo.
Hace una semana coparon los informativos de canal 9 y las primeras planas de los periódicos de la comunidad valenciana, las informaciones que apuntaban a un grupo de excursionistas perdidos en la sierra de Javalambre. Informaciones sin contrastar, datos inciertos, incorreciones y pocas cosas que contar el domingo fueron el caldo de cultivo de un producto que les llevó a narrar un mediatizada y poco rigurosa historia, en lo que afortunadamente se pareció bien poco a lo acontecido. Sirva como ilustración la imagen de una reportera cubriendo la noticia en el hospital de Teruel donde nadie quedaba ingresado y donde un médico explicaba los baños que se deben aplicar para devolver la temperatura a unos chavales que no necesitaron de tales cuidados y que fueron dados de alta nada más llegaron al hospital.
Comparto la idea de que debe formarse a los educadores del tejido de la red de voluntariado de nuestra sociedad. Que debemos exigir responsabilidad en el ejercicio de sus funciones, y también en las actividades que se desenvuelven al aire libre, en la montaña a la que hay que tratar con respeto y a la que se debe ir formado, preparado y concienciado de sus características y peligros. Pero no olvidemos una cosa, si para poder construir una estructura en que siempre exista un responsable, un culpable de todo lo que ocurre, construimos una estructura tan rígida, y tan cerrada que matamos las propuestas educativas basadas en la gratuidad, la libertad, el voluntariado y la participación de los jóvenes en la educación de los niños (con todas las ventajas que conlleva) a lo mejor estamos perdiendo mucho más de lo que ganamos. Me pregunto si dentro de unos años no nos veremos obligados a renunciar al voluntariado, porque sólo contemplamos el servicio a los demás como un medio pagado, regulado y en manos de la empresa privada, para quienes, como les ocurre a muchos medios, su trabajo y su servicio puedan ser en ocasiones sólo algo con lo que comerciar.
La imagen que encabeza este post y las que siguen bajo son de Banksy, el pseudónimo de un popular artista del graffiti inglés. Es un artista grafitero cuyos datos acerca de su identidad son inciertos y se desconocen detalles de su biografía. Sus obras reivindican en un alarde de talento, ingenio y creatividad, diferentes realidades injustas. Sus imágenes son un excelente material para la educación y por supuesto un curioso y controvertido método de protesta.
Si queréis saber más acerca de él. Banksy en la wikipedia, Banksy página oficial.







Bueno, gracias a Dios, la Red nos ofrece la posibilidad de llegar a encontrar información no del todo adulterada. Vuestro Blog es un claro ejemplo de ello:¡ÁNIMO Y SEGUID DANDO CAÑA! Comparto vuestra reflexión… pues la Verdad no se puede ocultar, ella siempre termina por llevarse la razón… y si no tiempo al tiempo.